Y es que el jueves me levanté, me duché, etc… pero con el paso de las horas me fuí sintiendo mal. Empezó a dolerme el estómago, y obraba cual pato mareao. Ese día por la tarde, ya tenía 38 de fiebre, así que fuí a urgencias para que me dijesen que tenía, y me mandasen algo, lo típico.

Tras 15 minutitos esperando, la médico al verme me mando directamente a la enfermería a que me pusieran suero (ya de paso me sacaban sangre) porque decía que estaba deshidratado. Total voy a la enfermería, y me encuentro con una enfermera rubiaca que en aquel momento me pareció bastante potente (¿sería el efecto de la fiebre?). Me sentó en un sillón, me cortó la circulación del brazo y se dispuso a buscar una vena para pincharme. Pues la guapita empieza a decir que tengo las venas muy finas, que no puedo ser donante, etc… al final encuentra una en la muñeca, y empieza a darle ostias, hasta que de una ostia a mí me duele (para mí que me la rompió en ese momento). Tras la última ostia se dispone a pincharme, lo cual me duele bastante, y la rubita me dice que soy un quejica.

En esto que mi muñeca empieza a chorrear sangre, miss enfermera reconoce que me la había puesto un poco regular, y me venda la muñeca, diciendo “tu aprieta”. Me da una bajada de tensión, y me pongo a vomitar en una papelera cercana, mientras una mano me sangra y con la otra presiono la herida. En ese momento yo era la Mamba Negra, y Elle Driver venía a matarme.

Así mi enfermera favorita decidió evaluar la situación y esperar un poco a intentarlo otra vez en el otro brazo. Al final me la puso, rodeando toda mi otra muñeca con vueltas y vueltas de esparadrapo (debió pensar “ahora que la he puesto esto no se sale ni de puta coña”).

Después de eso, oriné en un bote (no preguntéis por qué, deseaban mi orina), y me llevaron a una sala con sillones, donde me enchufaron otro tubo más, y me dejaron hora y media hasta que fuese persona. Luego me dijeron que tenía gastroenteritis aguda. La enfermera que me quitó la aguja me dijo “dile a la enfermera que te lo puso, la rubia alta, que vaya tela lo fuerte que te ha puesto el esparadrapo, te voy a depilar”. Pregunta mental: ¿Porqué se inventó la cera, si el esparadrapo te deja la piel como el culito de un bebé?

Me recetaron paracetamol y antibiótico. Le pregunto a la médico “¿es vírico o bacteriano?” y me dice “es vírico”. vale. ¿para que me manda un antibiótico si es un virus?. A todo esto ya eran las 9 de la noche.

Al día siguiente mi madre va al médico de cabecera a nosequé, y de paso le comenta mi caso. El médico dice que el antibiótico no me lo tome, y que me tome un protector de estómago y un fortasec además. Bueno, hago eso. Después mi madre llama a mi tío, cirujano intestinal, y le dice que el fortasec no, porque es peor xD. Vale. Dejo de tomarme el fortasec. A todo esto empiezo a tener fiebre a saco y me encuentro fatal, de forma que tengo 39 y medio de fiebre por la noche. Mi tío entonces opina que vuelva a tomar el antibiótico. (4 tratamientos en 24 horas, acojonante). Además estaba obrando sangre, con lo cual a las 6 de la mañana me presento otra vez en urgencias. Me hacen varias pruebas, y otra vez a la sala de los sillones. Esta vez era una enfermera más fea y vieja pero con mas pinta de experimentada. Me enchufó la aguja en una vena que ni estaba en relieve ni nada, y del tirón, ni lo dudo ni dijo nada, y ni me enteré :-)

Estuve en los sillones toda la mañana, recuperando la vida (el alma de las personas se alimenta de suero, ahora lo tengo claro). El médico me dijo que no es vírico si no bacteriano, que probablemente jamás sepa que bacteria es la que me está puteando; que antibiótico, paracetamol, y dieta a cascoporro, y que si me duele que me joda, y que si sangro que me joda, y que si otro médico me dice otra cosa que le jodan.

Así lo he hecho, y 24 horas después he recuperado la capacidad de pensar, y es por ello que escribo este post, no para quejarme de mi dolor, ni de los médicos, no; ni para quejarme del fin de semana en el campo que me he perdido, ni del viaje a doñana o el concierto de lisboa que no sé si me perderé. Escribo para engrandecerme ante vosotros, porque soy un guerrero, un luchador antibacteriano. Esta vez me atacaron por sorpresa, pero a Dios pongo por testigo, de que jamás podrán conmigo (esto último parece sacado de una canción de loquillo :-p).

En fin, tranquilas chicas, aunque todavía no se me levanta, hay carnero para rato. Alejandra ya ha puesto su granito de arena, pero necesito más mimitos para recuperar mi virilidad y musculatura perdidas y que como sabéis tanto me caracteriza.

Sé que el post es largo, seguramente nadie lo lea entero (no se por qué, con lo gracioso que soy yo escribiendo) pero bueno, es que me aburro.