Es de fuego, es de fuego,
el contacto de tus cuerdas y mis dedos.
Fue difícil, pasó el tiempo,
metal madera,
se ensartan en mi cuerpo.

Y tocaré y tocaré
hasta que mis dedos sangren,
aquellas notas,
que esculpías para mi.
Y no me perderé, y no me perderé,
en las palabras
corrompidas por el uso.

Esas cuerdas
gritaron mi nombre,
atravesaban tabiques invisibles!
Son mis venas, son mis venas,
y la música fluye bien por ellas!

Y tocaré y tocaré
hasta que mis dedos sangren,
aquellas notas,
que esculpías para mi.
Y no me perderé, y no me perderé,
en las palabras
corrompidas por el uso.

Oh música, tu siempre me fuiste fiel.
Oh música, oh música.

Aurora Beltrán.