¿A que no sabéis cómo se inventó eso de llevar la camisa por dentro? Tras arduo trabajo de investigación con mi propio cuerpo, lo he descubierto.

Resulta que cuando hace un montón de frío y te vas a sentar, aparte de que evidentemente con la camisa por dentro pasas menos frío, si la llevas por fuera y llevas cinturón, al sentarte la evilla de metal frío roza con la barriga produciendo una sensación de refrescor no deseada.

Y es por eso que la gente empezó a meterse la camisa por dentro. A partir de ahora podéis llamarme “Carnero el historiador”.