Hace mucho, mucho tiempo, Carla me recitó esto:
Un león travieso,
Con el rabo tieso,
dijo a la pequeña
que iba a buscar leña:
soy un pobre ciego
ya no veo veo
cógeme la pata,
vamos de paseo,
vente a la montaña
que te daré castañas!
y dijo la niña:
no no, que me engañas!
En aquel entonces me prometió que me lo recitaría cada vez que mease a mi vera. Han pasado muchas lunas, y, por azares del destino, más de mil veces compartimos. Carla, en el próximo baño, espero que apasiones mi destino!
Enero, 21st 2009 at 10:45 pm
Yo sí q t daba castaña y q t cojia la patita… pero debo recordarle, Conde Carnero, q era cada vez q usted mease.Y la razón fundamental es xq este poema apasionaría doblemente su destino al tenerlo q oir constamente (t recuerdo las constantes visitas a roca en días d parranda cervecera).Y terminar diciendote q … soy una pobre ciega, ya no veo veo, cogeme la teta, vamos de parranda…Y SI QUIERES ME ENGAÑAS!!