hoy la noche supo a licor, y la luna tuvo el pelo alborotao.
No puedo dejar de decirte, que hay idiomas perfectos por descubrir, y que son olvidados frecuentemente, recuérdalo SIEMPRE.
Por último, sólo decirte que mi único deseo en este momento es, encanallar tu llanto.
Fdo., la violencia de la palabra.