Un sitio chulo, al lado de la alameda. La carta son 5 o 6 platos, mas tres o cuatro que puedes encontrar en una pizarra que tienen. Está todo tela de bueno. Ponen un “humus” que te torras, y el couscous me lo he trincado más de una vez.

Es tela de chico y se peta siempre, asi que tienes que ir o en petit comité, o ir prontete. Si eres homofob@ no vayas, ya que uno de los toques característicos es que el camarero es un palomo cojo, y además se trae a sus amigos al bar. El otro toque característico es sus macetas en latas de tomate “Martinete”, que le dan un toque de clase.

Es ideal para ir con alguien en verano, sentarte en una mesita de fuera y pedirte una botella de vino, ole!!! Está en la calle lumbreras (ver esa bella foto), y si vas con chic@s guap@s mejor.
